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11 abril, 2011

El hombre anuncio

Una técnica de publicidad que consiste en que una persona porte publicidad sobre su cuerpo.

El objetivo: publicitar un determinado negocio, marca, producto, de una forma muy promocional, repartiendo a menudo octavillas o “flyers” en zonas céntricas y en horarios muy concurridos.

Pero… ¿cómo ha evolucionado?

Desde hace mucho tiempo es una forma de publicidad “urbana” en la que personas portan carteles colgados en pecho y espalda unidos por correas.

Sin embargo, esto es el formato más clásico.

El hombre anuncio ha evolucionado con disfraces, personas tatuadas o con body painting, sponsors en ropa, etc.

Incluso campañas teaser se han iniciado con alguna acción de street marketing protagonizadas por personas así.

 

Nuevos métodos, nuevos formatos, y nuevas formas de atraer la atención de personas.

 

En el Ayto. de Madrid, se llegó a prohibir, pero claro, la picaresca apareció… y no hubo otra que dar marcha atrás y permitir su existencia.

 

Porque… ¿en qué se diferencia un cartel colgado en alguien con un uniforme de una determinada empresa?

Ambas son “motivo de publicidad”.

 

¿Cómo seguirá avanzando este tipo de publicidad…?

Comments

  1. La publicidad es tan antigua como la raza humana.
    Desde que el hombre comenzó a intercambiar mercancías, tuvo necesidad de dar a conocer sus productos, desde la simple oferta personal de trueque en los primeros tiempos, pasando por ferias, mercados y anuncios murales, hasta llegar a los medios amplios y generales como la invención de la imprenta.
    El “hombre anuncio” es uno de los métodos de publicidad más antiguos que existen. Ya en la época Romana se consagra la utilidad del “pregonero” dotándole de otras modalidades, como el ir con un acompañamiento musical para identificar con sonidos puramente musicales cada oficio.
    Además del pregonero, Grecia y Roma también aportaron a Europa el manejo de símbolos para identificar y exaltar algunos oficios y actividades comerciales.
    Y en la actualidad, lo que ha llamado la atención es la forma, no el fondo. La forma porque ver a una persona con un cartel colgado era algo fuera de lo común, aunque el fondo es exáctamente el mismo que ver a un tio disfrazado de pollo o de superhéroe, a lo que ya estábamos acostumbrados.
    Vivimos en un momento de globalización en el que el acceso a la información nos proporciona la capacidad de elegir, de decidir. No existen productos únicos ni entornos inmediatos de consumo. Hoy en día, convencer y atraer al consumidor requiere una grandísima dosis de creatividad y de originalidad.
    El “hombre anuncio” que anuncia la compra de oro es tan “hombre anuncio” como Fernando Alonso anunciando relojes, Nadal anunciando seguros o Gasol anunciando una marca de coches.
    La diferencia es que a Alonso, Nadal o Gasol ya estamos hartos de verlos pero a Paco con el cartel de “compro oro” no. Lo cierto es que en un par de días también Paco nos dejará de llamar la atención. Para entonces seguro que habrá otra acción que lo haga.

  2. Especie, no raza. Perdón por el error.

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